- Colaboración Así Sucede Querétaro con Maricarmen Cervantes
Hoy quiero comentar un tema internacional que parece lejano, pero que
en realidad impacta directamente al sector automotriz y a la economía de
estados como Querétaro. Me refiero a la discusión reciente en el Congreso
de Estados Unidos sobre nuevos aranceles a productos importados,
incluyendo vehículos y autopartes. Afortunadamente, estas propuestas no
avanzaron, y eso representa una buena noticia para México.
Nuestra industria automotriz está totalmente integrada con Estados Unidos.
Muchos vehículos y autopartes que se producen en México forman parte de
cadenas de producción que terminan en el mercado estadounidense. Por
eso, cuando se habla de aranceles, no es un tema técnico o lejano: se
traduce en costos más altos y eventualmente en precios más elevados para
los consumidores.
Desde el punto de vista de los distribuidores de automotores, la estabilidad
comercial es fundamental. Si los vehículos o autopartes se encarecen, se
reduce la competitividad y puede bajar la venta de autos nuevos, además
de que también se encarecen las refacciones y el mantenimiento.
Para Querétaro esto es especialmente importante porque el sector
automotriz genera miles de empleos y es uno de los pilares de nuestra
economía. Mantener un comercio abierto y reglas claras con Estados Unidos
significa estabilidad para las empresas y oportunidades para muchas
familias.
Por eso, el hecho de que no hayan avanzado nuevos aranceles es una señal
positiva para el sector automotriz y para la economía en general. Al final, lo
que se decide en Estados Unidos termina impactando directamente en
México, en nuestras empresas y en el bolsillo de los consumidores.



