Esta semana se conmemora el 8 de marzo y quiero llevar la conversación a un terreno concreto: ¿qué está pasando con las mujeres en la industria automotriz, particularmente en Querétaro?
La industria automotriz es uno de los motores económicos del estado. Genera miles de empleos directos e indirectos y representa una parte fundamental de nuestra actividad comercial. Durante años fue un sector predominantemente masculino, especialmente en áreas comerciales, operativas y de alta dirección.
Hoy el panorama comienza a cambiar.
A nivel nacional, la participación femenina en el sector automotriz ronda entre el 25% y 30%, dependiendo del segmento. En posiciones directivas el porcentaje aún es menor, pero el crecimiento es constante. En Querétaro ya vemos mujeres liderando agencias, áreas comerciales, financieras y grupos estratégicos.
Y esto no es una tendencia simbólica. Es una evolución basada en resultados.
¿Qué ha marcado la diferencia?
Primero, la profesionalización. Las mujeres que hoy ocupan posiciones de liderazgo en el sector cuentan con formación sólida en administración, finanzas, estrategia comercial y gestión de equipos.
Segundo, una visión más integral del negocio. El mercado automotriz actual exige experiencia de cliente, eficiencia operativa y rentabilidad sostenida. Las empresas que han integrado liderazgo diverso han fortalecido precisamente esas áreas.
Tercero, cultura organizacional. Equipos mejor comunicados, procesos más estructurados y enfoque en indicadores de desempeño.
Sin embargo, todavía existen retos importantes:
– Mayor presencia en áreas técnicas y de postventa.
– Acceso a financiamiento para empresarias del sector.
– Romper inercias culturales que aún persisten en algunos entornos.
El punto clave es este: el liderazgo no debe medirse por género, sino por capacidad y resultados. Pero sí debemos reconocer que abrir espacios genera competitividad.
Como sector organizado, tenemos una responsabilidad clara: impulsar capacitación, mentoría y condiciones equitativas para que el talento, venga de donde venga, pueda crecer.
El 8 de marzo no debe ser solo un mensaje.
Debe ser un momento para evaluar avances reales.
La industria automotriz en Querétaro está evolucionando. Y las mujeres ya no solo participan: están tomando decisiones, liderando equipos y generando resultados.
Ahí está el verdadero indicador de cambio.



